La Experiencia en el Crucero
Un crucero significa despertarse y mirar el mar desde la ventana. Salir a tomar el desayuno y saber que el sol lo acompaña a uno hasta la mesa. Elegir la actividad apropiada para el día: recorrer una ciudad nueva, descubrir un paisaje distinto o zambullirse en la pileta. Caminar tranquilo mientras las olas viajan alrededor. Observar un horizonte infinito que, sin embargo, parece al alcance de la mano. Prepararse para una cena inolvidable, otra vez junto al mar, y tal vez asistir al teatro, ver una película, bailar o divertirse en un casino. Antes de acostarse, un paseo final a la luz de las estrellas.
Lo más importante: vivir esta experiencia en un mismo lugar. Así es la vida en un crucero. Y así pueden ser sus próximas vacaciones.